lunes, 22 de septiembre de 2008

Starcraft y El Hobbit

STARCRAFT



Esta claro que Blizzard está de moda. El World of Warcraft, manquenospese a algunos, es un mega-çexito y sus juegos de rol, acción y estrategia, son unr eferente absoluto. Ahota van a sacar el Starcraft II, que, en mi humilde opinión, será una puta mierda, por que es EXACTAMENTE IGUAL que el Starcraft original pero en 3d (y yo creo que los juegos de estrategía siempre deberían añadir características innovadoras). Asi que es el momento de comentar uno de sus últimos intentos en el campo del entretenimiento. Concretamente, en el de los jueguitos de mesa.

Esta versión es muy fiel al "Starcraft" de ordenador (razas, ilustraciones, habilidades...), pero orientado desde el punto de vista de la conquista galáctica, quitando importancia al movimiento dentro de los planetas.

Visualmente, el producto es acojonante, con fantásticas miniaturas de plastiquete y cartulinos de calidad plus. Quizás cuenta con demasiados componentes, lo que aumenta exponencialmente las posibilidades de perder cosas. Mi queja principal es que, debido al detallismo de las reglas, hace falta estudiar un MASTER antes de empezar una partida y, además, el tiempo de preparación del tablero es absolutamente desesperante. Ya ni te cuento recogerlo todo.

Los turnos funcionan de un modo bastante táctico, ya que colocamos nuestras acciones en diferentes "pilas" (según el planeta), de forma que lo último en colocarse es lo primero en resolverse. Además, las acciones aparecen ocultas hasta el momento anterior a realizarse, con lo que nunca podemos estar seguros de qué prepara el contrincante.

El juego está claramente orientado a la acción bélica, de forma que la construcción, movimiento, investigación y adquisición de recursos es muy simple, pero siempre obligando a realizar complejas decisiones que pueden cambiar completamente el curso de la partida. Esto es un punto a favor con respecto al "Warcraft" de tablero, que tenía turnos establecidos de modo muy rígido y previsible.

En "Starcraft: el juego de mesa", los combates NO se hacen con dados. Yo, que soy fan de lanzar poliedros, me sentí decepcionado con esto, pero hed e admitir que es interesante un sistema de batallitas que, permitiendo cierto grado de sorpresa, prime la estrategia sobre la suerte. Sin embargo, este sistema tiene un defecto terrible y es que alarga la duración de los combates hasta límites insospechados.

Las batallas son tal que así: los jugadores tienen en su mano "cartas de combate". Dicha carta tiene dos valores de "daño" y dos valores de "salud". Si la unidad con la que peleas aparece dibujada en la carta, se usa el valor mayor de "daño" y "salud". Si no, se usa el valor menor. Ambos jugadores "apuestan" sus cartas y les dan al vuelta a la vez. Si el daño es superior a la salud de la unidad enemiga, esta muere y si no, queda intacta. Adicionalmente, pueden utilizarse "estrategias" (cartas adquiridas con anterioridad)para potenciar las tropas y si tienes más unidades que el contrincante, puedes utilizar las sobrantes para "apoyar" lo que aumenta el daño producido.

Una ayudita para el juego que he encontrado en internet, aquí, pero ¡cuidado! Está en pdf. Y el video promocional del juego (in spanish):



El juego está muy cuidado y es claramente superior a "Warcraft: the board game". Por desgracia, resulta muy engorroso debido a su gran cantidad de reglas y componentes, con lo que una partida puede hacerse infinita.


EL HOBBIT




Lo conseguí por 5 euros y medio en la juguetería "Poly". Semejante ganga no podía escapar de mi poder. Ahora que "El Hobbit: la película" y "El Hobbit 2: electric bugaloo" están en preparación, es un momento ideal para revivir en nuestras sudosas carnes de frikis obesos las maravillosas aventuras de Bilbo Bolsón.

Cada jugador coge un Hobbit (al que propongo ponerle nombre ya que sólo hay un BILBO BOLSÓN) y debe cruzar la Tierra Media para alcanzar la gruta del malvado Smaug. En el camino, pasan cosas.

Mi conclusión es que este producto, a pesar de su excepcional arte gráfico, esta clarísimamente orientado a los infantes.

El juego es JODIDAMENTE simple. Se tiran dos dados y se avanza desde la salida hasta la llegada. Para ganar tienes que tener más "joyas" y "puntos de aventura" al final de la partida. Pero en realidad, hay que llegar hasta el pobre Smaug y matarlo. Por que cuando le matas termina la partida y vamos a ver, te da tantas joyas el puto dragón, que es imposible perder.

El juego tiene dos puntos positivos que, jugados a su favor, podrían haberlo hecho mucho más interesante. El primero es que no hay que mover obligatoriamente lo que aparezca en los dados. Se puede escoger entre mover lo que aparezca en uno, en otro o en la suma de ambos. Por desgracia, la estrategia es bastante discutible en este aspecto ya que el 90% de las veces se mueve el máximo posible y punto. El otro punto positivo son las "aventuras". Para ganar es necesario superar muchas aventuras, que vienen a ser cartas que se cogen al caer en ciertas casillas. Algunas aventuras proponen pruebas y otras efectos automáticos. Pero desafortunadamente, los (pocos) enigmas propuestos son increíblemente fáciles y la mayoría de las cartas se resuelven tirando una ruleta tontísima.

También conseguiremos "Regalos de Gandalf" que nos permiten superar aventuras automáticamente. Una cosa graciosísima es que los "Regalos de Gandalf" no son regalos por que CUESTAN DINERO. Efectivamente, el mago fumeta por excelencia no es nada tonto y nos cobra 1 joyita por cada cacharro que le pidamos. Por suerte, podemos vender la basura sobrante, recuperando nuestra joya. Efectivamente, deshacerse del Anillo único nucna fué tan fácil.

Por resaltar algún punto positivo, explicar las reglas a nuevos jugadores es fácil, las partidas son muy rápidas, las ilustraciones resultan bonitas y el juego es muy fiel al libro (tanto en el texto de las cartas como en el tono en general).

Creo que este juego habría sido mucho mejor con algo más de trabajo en las reglas o con una infantilización completa de los componentes, por ejemplo, con ilustraciones de la versión de dibujicos animados de Ranin Bass. Aquí la canción que los trasgos de dicha peli cantan en su terrible ataque:



Pues eso, que el juego de mesa de "El Hobbit" viene a ser una oca ligeramente mejorada, ideal para peques pero poco recomendable para adultos que busquen un juego de mesa completo y complejo.

2 comentarios:

Pedro dijo...

No he entendido eso de que una partida de Starcraft se puede hacer infinita. Las partidas acaban quieras o no, y normalmente sin querer. En las que he jugado, siempre nos ha faltado tiempo...

Alejandro dijo...

y yo no he entendido eso de que el starcraft 2 va a ser una puta mierda, cuando ya es demostrado la continuación de una saga más diferente sin traicionarse a si misma. Por dios, ¡si el modo single player es 50% aventura gráfica!