jueves, 1 de diciembre de 2011

Los disparatados y combativos reinos de taifas



REINOS DE TAIFAS es un juego de estrategia con cartas de 2 a 7 jugadores y con una duración media de 45 minutos. ¡Engaña a tus compañeros y hazte con el control de la península en esta caótica batalla de mentes!

Para jugar sólo necesitas una baraja de cartas españolas y dos dados normales de 6 caras. Además las reglas son muy, muy sencillitas.

Cada jugador deberá tirar ambos dados. El que obtenga mejor resultado, será el primer jugador. A partir de ahí, el juego funciona por turnos en orden de las agujas del reloj. Nada más empezar la partida, cada jugador obtiene 3 cartas de la baraja principal. ¡Ahora puede comenzar el enfrentamiento!

Importante: cada vez que consigas un as, debes colocarlo frente a tí inmediatamente. No hay diferencias entre los cuatro ases, pues son todos igual de importantes.


Cada jugador podrá realizar una única acción en su turno. Los efectos de dicha acción se basan en el palo que decida utilizar.

COPAS = intriga. Gastando cartas (una o más) de "copas" puedes robar un as que se halle frente a otro jugador.

BASTOS = bandidos. Gastando cartas (una o más) de "bastos" puedes mirar la mano a otro jugador y coger 2 cartas cualesquiera.

ESPADAS = soldados. Gastando cartas (una o más) de "espadas" puedes hacer que otro jugador se descarte de 4 cartas inmeditamente.

OROS = tesoro. Gastando cartas (una o más) de "oros" puedes robar 4 cartas de la baraja principal.


Cuantas más cartas gastes en una misma acción, más posibilidades tienes de que esta no sea anulada por las defensas de los rivales.

También puedes, si lo deseas, no realizar ninguna acción. Esto te permitirá robar, inmediatamente, 2 cartas de la baraja principal.

Si un jugador empieza su turno sin ninguna carta (cosa bastante frecuente), debe coger inmeditamente una única carta de la baraja principal y pasar el turno.

Cualquier acción de las anteriormente mencionadas podría ser anulada si otro jugador decidiera gastar una figura del palo relacionado. Esto es, una figura de oros sirve para anular acciones de oros, una figura de espadas sirve para anular acciones de espadas, etc. No hay diferencia entre sotas, caballos o reyes.

El uso de figuras nunca cuenta como acción, pero tampoco es infalible.


Si gastas una figura, tira dos dados. Para impedir la acción enemiga, deberás igualar o superar el valor de las cartas usadas por el rival. Si no tienes éxito, tú u otro jugador podrá gastar otra figura. En caso de que nadie gastes más figuras, es el jugador cuyo turno está en juego en el que realiza su acción.

Si un jugador tiene 3 ases frente a él, tendrá una pequeña ventaja al usar figuras... puede repetir la tirada en caso de haber fallado. Si falla también la segunda tirada, debe, obligatoriamente, quedarse con ese resultado.

Si las cartas de la baraja se acaban (lo cual ocurrirá bastante pronto), sencillamente debes mezclar de nuevo las cartas de la pila de descartes y darlas la vuelta.

Ganará la partida el primer jugador que tenga frente a él los cuatro ases de la baraja.

Ya está. Eso es todo. Ya sabéis lo que toca ahora... ¡¡Decidir quien es digno de dominar la península!!

2 comentarios:

Greene dijo...

Hola, me ha parecido un juego muy interesante. En cuanto pueda intentaré jugarlo con algunos amigos.
Sólo se me plantea una duda: Supongamos que el jugador en turno realiza una acción. En caso de que uno o más jugadores quisieran anularla, ¿se han de jugar las cartas de figura siguiendo el orden de juego, o puede cualquier jugador decidir jugar su figura, y, si no tiene éxito, entonces jugar su figura otro jugador cualquiera interesado en anular la acción, independientemente de su posición en la mesa?
Vamos, que lo que quiero decir es que si hay que jugar las figuras por orden, o se puede farolear, esperando que sean otros los que gasten sus figuras, y si ves que nadie te saca las castañas del fuego porque no las juegan, o porque no han tenido éxito, al final te veas obligado a jugarla tu.
Gracias, un saludo.

Kike dijo...

Tu pregunta tiene sentido.

Efectivamente, no hay limitaciones respecto a como jugar las figuras, precisamente para poder farolear.

Sin embargo, en caso de conflicto sí podría aceptarse como norma usar las cartas siguiendo el orden natural del jueg los turnos.