martes, 24 de mayo de 2011

Mercaderes, maleantes y dados de seis caras


"Merchants & Marauders" es un juego de mesa de 2010 a partir de 13 años. Tu objetivo: convertirte en el más famoso marinero del convulso Caribe de principios del siglo XVIII.

Estamos ante un entretenimiento de aventura y exploración cercano al estilo de "Arkham horror" o "Runebound". En esta ocasión la ambientación está lejos de las opresivas pesadillas de Lovecraft o coloridos mundos de fantasía épica.

Recomiendo jugar entre tres o cuatro lobos de mar (a dúo se hace algo soso). Y contando SIEMPRE con unas buenas baladas irlandesas de fondo. Pueden faltarte la mitad de los componentes pero NO un poco de música marinera. La banda sonora no sólo anima sino que ayuda muchísimo a meterte en el papel.

Os propongo poner Great Big Sea, Swashbuckling sea songs, Irish pirate ballads y, como no, los Dubliners. O mejor todavía, una "lista de reproducción" con un poco de todo.

Si no os entran ganas de capitanear naves y hallar tesoros después de esto... es que sólo mercéis ser pasto de los tiburones. Todos los demás, podéis seguir leyendo.

Por cierto, también está muy bien contar con parches, sombreros, barbas y garfios de plástico. Pero esto ya lo considero opcional.

Voy a intentar resumir el reglamento en unas cuantas líneas explicativas. Asi que atentos, bellacos, que no pienso repetirlo.


Cada jugador asume el rol de un valeroso capitán cuya nacionalidad puede ser inglesa, holandesa, francesa o, preferiblemente, española. Se te permite escoger entre un barquichuelo rápido pero débil (muy útil en el pirateo) u otro más robusto pero lentorro (muy útil en el comercio). Más adelante, a cambio de un poco de oro, puedes convertir tu embarcación en un verdadero tanque flotante.

En tu turno, puedes navegar entre distintos puertos en busca de misiones que cumplir, rumores o ricas mercancías. También puedes dedicarte a saquear barcos mercantes. Tus acciones traerán consecuencias, de forma que las distintas naciones podrían poner precio a tu cabeza... o contratarte como corsario.

El objetivo es ganar cierta cantidad de puntos de gloria antes que tus rivales. Bien comerciando honradamente, realizando épicas hazañas o infames actos de violencia. Por supuesto, ayuda contar con una buena cantidad de oro.

Entretanto, distintos eventos generales provocarán importantes cambios en las cristalinas aguas del Caribe. Huracanes, guerras o la aparición de poderosos personajes históricos podrían afectar a los planes de los jugadores.

Empecemos con lo bueno: los componentes son de una calidad excelente. El tablero, los marcadores, las cartitas, las maravillosas ilustraciones de Chris Quilliams y, sobre todo, esos simpáticos barquitos de plástico que nos recuerdan a nuestras aventurillas infantiles. Además, vienen bolsitas de plástico de sobra, para que no se te pierda nada.

Las reglas son mucho más sencillas de lo que parecen a primera vista y permiten gran libertad de acción. Hay montones de cosas que hacer en el Caribe, grandes peligros y recompensas aun mayores. No hace falta estudiar una ingeniería ni estar consultando el manual cada cinco minutos. Y, sin embargo, las posibilidades son casi infinitas. Puedes comerciar, inmiscuirte en una guerra, rescatar a una aristócrata, luchar contra salvajes o hundir barcos mercantes. Ni que decir tiene que el valor de rejugabilidad del producto es elevadísimo, a pesar de su aparentemente sencillo mapa.


Pero no todo es oro en el cofre del hombre muerto... y es que al jueguillo le encuentro dos fallos graves: su duración, verdaderamente EXCESIVA, y una gran dependencia de la suerte.

Yo siempre he apreciado el uso de los dados para darle algo más de emoción a las partidas. Pero cuando hay que "probar suerte" para llevar a cabo prácticamente cualquier acción... pues, creo yo, nos encontramos con un problema. Da igual lo bien que juegues: si el viejo Davy Jones quiere que fracases en tus tiradas, puedes darte por muerto. Sin embargo, como todo buen amante de los juegos de estilo "americano", este es un punto que soy capaz de aceptar. Lo que me resulta bastante cargante es el sistema de acciones y lo lentamente que se adquieren los puntos de gloria. Con jugadores mínimamente reflexivos, cualquier partida puede tardar una verdadera eternidad en resolverse. No hagáis el menor caso a la duración que aparece indicada en la caja...

Si te gustan las aventuras de mesa: considero que existen multitud de propuestas mejores. Sin embargo, "Merchants & marauders" también merece una oportunidad.

Si te gusta la temática piratesca: este es, con diferencia, el mejor juego que encontrarás en el mercado. No busques más.

Si al final lo probáis y os mola, sin duda disfrutaréis con la versión digital para android llamada, muy oportunamente, "Pirates & traders". Podéis descargar el invento (gratuitamente, claro) desde aquí.